Hola amigos, gente querida:Me decidí crear este blog para poder transmitirles todas las vivencias que he tenido en este mes ya, que estoy acá.Espero sus mails, ya saben como encontrarme. Javier
Estoy en un bar de una estación de servicio escribiendo ésto, lugar obligado para los que venimos del "norte", para reflexionar, mirar el infinito, y quizas pensar¿Que carajo hacemos acá? Son muchas las cosas que he vivido en este mes, he tenido más mudanzas que en todo el resto de mi vida, y recién ahora tengo un lugar físico donde puedo decir, aquí vivo. Ortega y Gasset decía que el hombre es "uno y sus circunstancias", entonces voy a hablar de mi y de Rio Grande, en esta luna de miel que estoy viviendo con la ciudad, a la que yo llamo la ciudad de la "esperanza". Esperanza de los que vienen de afuera de encontrar un horizonte económico en el que al fin pueda puedan realizar sus mas caros sueños( por los sueños baratos uno no viene aquí) y la esperanza de los que viven acá, la ansiedad de poder ir al norte, ir a ese sitio que se vuelve mítico en la lejanía donde siempre hace calor, y hay lugares donde ir, y salir, y la esperanza también de que llegue el verano, ese tiempo donde el sol este presente, donde la vida vuelva a florecer en plenitud, en definitiva, este lugar es un tránsito constante entre una esperanza y otra, la ilusión de la llegada y la ilusión de la partida.
¿Y como es el mientras tanto? Debo confesar, que mis expectativas eran bastante terribles con este lugar.Pensaba que realmente, era venir a la Siberia, un lugar al que debia acceder a venir sea como sea, dada la falta de perspectiva laboral que me ofrecía mi Córdba natal. Pero realmente me encontré con un lugar donde es la gente es por demás educada, donde uno puede salir a caminar a cualquier hora por cualquier parte sin esa "paranoia" que uno tiene en Cba., de miedo a ser asaltado, el saber que si una persona viene de frente caminando hacia donde esta uno, no es un potencial delincuente, sino simplemente una persona que camina como nosotros hacia algún lugar, esa sensación de normalidad con la que andabamos en esa Córdoba de los años 80, donde crecimos, y es realmente muy reconfortante recuperar esa libertad. El frio al ser seco, es realmente muy soportable, puede hacer una sensación térmica de 5 grados bajo cero, y andar tranquilamente, y todo el mundo, en general, trata de hacer la vida mas soportable. Es también muy importante el tema de ver que todo el que trabaja, le alcanza para vivir. Entonces, mas allá de todas las vicisitudes que puede pasar cualquiera, esto hace recuperar una sensación normalidad que en mi Cba, y gran parte del país se ha perdido. Se trabaja y alcanza para vivir, ni mas ni menos. Es lo lógico, lo que deberia ser. Por otro lado llegar, y ser valorado profesionalmente, darte cuenta que todo lo que uno estudió e investigó, puede ser aplicado, es realmente gratificador. Sentirse valorado por todo eso, y no estar con la sensación de que uno debería embrutecerse y vender cuaquier cosa para sobrevivir, es muy dignificador.
Estoy trabajando en una clínica llamada C.E.M:E.P., la demande de atención de pacientes es muy alta, estoy por empezar a trabajar esta semana en una fundación para la recuperación de adictos, y para mi es un sueño cumplido, tener tanto campo de acción de trabajo. En este momento, valoro mi terquedad de insistir con mi carrera, insistir e insistir, algun lugar debia haber para poder plasmarla y aquí estoy. De todas formas, en este mes he pasado por muchas situaciones que les ire contando de a poco. desde la fascinación por comer afuera todo el tiempo, (antes de tener mi departamento donde vivo ahora) a algún ataque de querer comer a la noche esos fideos con manteca que prepara la Ilda(mi vieja), salir a la calle y tratar de comer cualquier cosa para parar el "sindrome de abstinencia", el recuerdo de aquellas comidas. No obstante, he encontrado gente con la que nos hacemos el "aguante" reciprocamente, la licenciada Maris Boyko,(venida acá un par de meses antes que yo) Gabi y su concubino (como le gusta decir a ella) Osqui, que me han hecho sentir acompañado, sentir como una familia alternativa que tengo a mi lado. En fin e pasa de la culpa por sentirse bien, dado que a veces no extraño en absoluto, a momentos donde realmente pica el bichito de la nostalgia, y extraña todo, son momentos, despues pasa y todo vuelve al cauce de este Río Grande.
Lo que va pasando también es que, se va dando una transcisión entre la forma de ser ciudadana que traigo incorporada de Cba, y la de acá. Ha sido una adaptación paulatina, hay cosas que uno va cambiando sin darse cuenta, casi. .Por ejemplo, acostumbrado a mirar a las mujeres como uno mira en Cba, amparado en el anonimato de la gran ciudad, acá me he encontrado con miradas entre escandalizadas e inquisitorias, tipo ¿Porque me miras asi? Realmente veia que la sensación que producía era agresiva, cuando yo lo que hacía sencillamente era algo que en Cba. era normal, mirar fijamente a una mujer que pasa. Despues te das cuenta, que hay algo de gran barrio acá, tarde o temprano te vas a ver seguido, y te vas a encontrar con todo el mundo, por lo cual es como si uno si no conoce, va a conocer a esa persona, por lo cual se establecen otras normas de trato. Por otro lado, volviendo a mi vida personal, estoy descubriendo placeres que nconocía. No es que estoy explorando algun continente perverso de mi personalidad, sino que tengo muchas satisfacciones por cosas, como, llevar a a lavar y a secar la ropa, y ver que se puede hacer tranquilamente. Ver que puedo hacer algo que nunca hice, y sentir esa sensación de logro, que es muy fuerte. Ese tipo de cosas, son como barreritas que uno va venciendo, y realmente, parecen mínimas, cotidianas, pero son cosas muy gratificantes, y que le van dando fuerza a uno. En fin tengo para contar mas cosas, pero de momento termino aquí, mas adelante continúo. Un abrazo a todos. Javier
jueves, 26 de julio de 2007
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